Por el Dr. Zakir Naik

I. La posición de Jesús (p) en el Islam:

A. El Islam es la única religión no cristiana en la cual es una obligación creer en Jesús (p). Ningún musulmán puede ser musulmán si no cree en Jesús (p)*.
B. Creemos que él fue uno de los mensajeros más poderosos de Dios.
C. Creemos que él nació milagrosamente, sin intervención de ningún hombre, que de repente muchos cristianos modernos no creen.
D. Creemos que él verdaderamente fue el Mesías (p).
E. Creemos que él le dio vida a los muertos con el permiso de Dios.
F. Creemos que él sanó a los que nacieron ciegos y a los leprosos con el permiso de Dios.

II.  El concepto de Dios en el cristianismo

A. Jesucristo (p) jamás reclamó divinidad para sí mismo

Quizás se preguntan, si los musulmanes y cristianos aman y respetan a Jesús (p), ¿Dónde es que se diferencian? La diferencia mayor entre el Islam y el cristianismo es la insistencia de los cristianos sobre la supuesta divinidad de Jesús (p). Un estudio de las escrituras cristianas revela que Jesús (p) nunca reclamó divinidad para sí mismo. De hecho, no hay ni una declaración indiscutible en la Biblia entera donde Jesús (p) dice, “Yo soy Dios” o donde dice, “adoradme”. De hecho, la Biblia contiene declaraciones atribuidas a Jesús (p) donde él está predicando lo contrario. Las siguientes declaraciones son atribuidas a Jesucristo (p):

1. “…el Padre es más grande que yo”. (Juan 14:28)
2. “Mi Padre… es más grande que todos”. (Juan 10:29)
3. “…expulso a los demonios por medio del Espíritu de Dios”… (Mateo 12:28
4. “…expulso a los demonios con el poder de Dios”… (Lucas 11:20)
5. “Yo no puedo hacer nada por mi propia cuenta; juzgo sólo según lo que oigo, y mi juicio es justo, pues no busco hacer mi propia voluntad sino cumplir la Voluntad del que me envió”. (Juan 5:30)

B. La misión de Jesucristo (p) fue cumplir con la Ley

Jesús (p) jamás reclamó divinidad para sí mismo. Él anunció claramente su misión. Jesús (p) fue enviado por Dios para confirmar la Ley judaica. Esto está claro en las siguientes declaraciones atribuidas a Jesús (p) en el Evangelio de Mateo:

“No piensen que he venido a anular la ley o los profetas; no he venido a anularlos sino a darles cumplimiento. Les aseguro que mientras existan el cielo y la tierra, ni una letra ni una tilde de la ley desaparecerán hasta que todo se haya cumplido”.

“Todo el que infrinja uno solo de estos mandamientos, por pequeño que sea, y enseñe a otros a hacer lo mismo, será considerado el más pequeño en el reino de los cielos; pero el que los practique y enseñe será considerado grande en el reino de los cielos”.

“Porque les digo a ustedes, que no van a entrar en el reino de los cielos a menos que su justicia supere a la de los fariseos y de los maestros de la ley”.

C. Dios envió a Jesús (p)

La Biblia menciona la naturaleza profética de la misión de Jesús (p) en los siguientes versos:

1. “…estas palabras que ustedes oyen no son mías sino del Padre, que me envió”. (Juan 14:24)
2. “Y ésta es la vida eterna: que te conozcan a Ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien Tú has enviado”. (Juan 17:3)

D. Jesús refutó hasta la sugerencia más indirecta de su divinidad

Considere el siguiente evento mencionado en la Biblia:

“Entonces vino uno y le dijo: Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna?

Él (Jesús) le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino Uno: Dios. Más si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos”.  (Mateo 19:16-17)

Jesús (p) no dijo que para obtener la vida eterna de paraíso, el ser humano tiene que creer en él como Dios, Todopoderoso, o venerarlo como si fuera Dios, o creer que Jesús (p) morirá por sus pecados. Al contrario, él dijo que el camino a la salvación es guardar los mandamientos. Es sorprendente notar la diferencia entre las palabras de Jesucristo (p) y las doctrinas cristianas sobre la salvación por medio del sacrificio de Jesús (p).

E. Jesús (p) de Nazaret – el hombre acreditado por Dios

La siguiente declaración apoya la creencia islámica que Jesús (p) fue un profeta de Dios.

“Pueblo de Israel, escuchen esto: Jesús de Nazaret fue un hombre acreditado por Dios ante ustedes con milagros, señales y prodigios, los cuales realizó Dios entre ustedes por medio de él, como bien lo saben”.
(Hechos 2:22)

F. El primer mandamiento es que Dios es Uno

La Biblia no apoya la creencia cristiana de la trinidad. Uno de los escribanos le preguntó a Jesús cual es el mandamiento de mayor importancia comparado a todo los demás. Jesús (p) solo repitió lo que Moisés (p) había dicho anteriormente:

“Shema Yisrael Adonai Eloheinu Adonai Ejad”

Esto es una oración hebrea que significa:

“Oye, Israel. El Señor nuestro Dios es el único Señor”. (Marcos 12:29)

Es notable que las enseñanzas básicas de la Iglesia, como la trinidad y la expiación no estén mencionadas en la Biblia. De hecho, hay varios versos de la Biblia que señalan la misión de Jesús –cumplir con la Ley revelada al Profeta Moisés (p). Ciertamente, Jesús (p) rechazó cualquier sugerencia que asignaba divinidad hacia él, y él explicó que sus milagros fueron posibles solo por medio del poder del Único Dios Verdadero.

Jesús (p) repitió el mensaje del monoteísmo que fue transmitido por todos los profetas previos de Dios, Todopoderoso.

III. El concepto de Dios en el Antiguo Testamento

A. Dios es Uno

El siguiente verso del libro de Deuteronomio contiene la exhortación de Moisés (p):

“Shema Yisrael Adonai Eloheinu Adonai Ejad”

Esto es una oración hebrea que significa:

“Escucha, Israel: El Señor nuestro Dios es el único Señor”. (Deuteronomio 6:4)

B. La Unicidad de Dios en el libro de Isaías

Los siguientes versículos son del libro de Isaías:

1. “Yo, yo soy el Señor, fuera de Mí no hay ningún otro salvador”. (Isaías 43:11)

2. “Yo soy el Señor, y no hay otro; fuera de Mí no hay ningún Dios”. (Isaías 45:5)

3. “Yo soy Dios, y no hay ningún otro, yo soy Dios, y no hay nadie igual a Mí”. (Isaías 46:9)

C. El Antiguo Testamento condena la idolatría

1. El Antiguo Testamento condena la idolatría en los siguientes versos:

“No tengas otros dioses además de Mí”.

“No te hagas ningún ídolo, ni nada que guarde semejanza con lo que hay arriba en el cielo, ni con lo que hay abajo en la tierra, ni con lo que hay en las aguas debajo de la tierra”.

“No te inclines delante de ellos ni los adores. Yo, el Señor tu Dios, soy un Dios celoso”. (Éxodo 20:3-5)

2. Un mensaje semejante es repetido en el libro de Deuteronomio:

“No tengas otros dioses además de mí”.

“No hagas ningún ídolo ni nada que guarde semejanza con lo que hay arriba en el cielo, ni con lo que hay abajo en la tierra, ni con lo que hay en las aguas debajo de la tierra”.

“No te inclines delante de ellos ni los adores. Yo, el Señor tu Dios, soy un Dios celoso”.

(Deuteronomio 5:7-9)

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*(P) representa “la paz sea con él”

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